"Tú marchas sobre muertos, Belleza, de los que te burlas;
de tus joyas el Horror no es lo menos encantador,
y la Muerte, entre tus más caros dijes,
sobre tu vientre orgulloso danza amorosamente."
Himno a la belleza de
Charles Baudelaire
Permitime en el abrazo ciego del mundo, en la locura bebedora de cuerpos, añadir por desesperación un gramo de justicia.
En el alma herida de tuercas arrastrar el suspiro que me astilla el pecho caja, cargado de viento, hundido de tempestad. Si el futuro ha quedado olvidado, eterno y enamorado de la muerte se relame el pasado, y con una pila de huesos se rasca la mente coleccionando humanidad.
Si el sorete mañero se agarra firme a la rueda del tiempo y saluda con su cara descompuesta la huella del suelo que lo besa con los dientes llenos de mierda.
Si todo ha de quedar olvidado, abandonaré mi decepción matutina con letras de hambre, y mordiendo el sello perpetuo, difunto abono del porvenir, esconderé bajo la piel del tiempo mi silencio, que crecerá bebido de espanto, contemplando, en el último segundo, cómo esta mañana se ahorcó la muerte de pura ansiedad.
Antonin Artaud, Dubuffet 1947

