sábado, 30 de enero de 2016

No recuerdo



No recuerdo la última vez que vi a mi padre. Quizás, vestía un overol, aquel que usaba para labrar su pequeña huerta. Siempre se acercaba a contra luz, tapando la resolana con su mano derecha. Un gesto curioso cruzaba por su cara, como el de aquellos niños que éramos, tratando de encontrar la primer estrella asomada por la ventana del ocaso. Quizás, era un gesto de terror, tratando de soportar el esfuerzo inevitable que conlleva la miopía. 



No recuerdo la última vez que vi a mi padre. Quizás, estas palabras que escribo, como si conversara contigo, sean el último intento por inmortalizar la sospecha de que el olvido me ha vencido. De que tu voz se ha perdido por los rincones de la noche, como una tenue sombra que va muriendo devorada con el porvenir.



No recuerdo la última vez que vi a mi padre. Quizás, el eco que traspiran mis manos, tratando de escapar a la sentencia del olvido, nombrando en voz baja, tu mirada de firmes ojos encendida como llamas húmedas de nostalgia, con tu silencio de tumba, tu silencio tormento guardado en el entierro del que fue tu padre, y también mi abuelo.



No recuerdo la última vez que vi a mi padre. Quizás, porque bajo tierra se hunden las miserias de los encuentros perdidos, de los rostros vencidos, de la pena crecida como en el bosque el espeso verdor del tiempo, para taparlo todo y no dejarnos nada.



No recuerdo la última vez que te vi. Pero hoy, luego de enterrar lo que la vida dejó de vos, me fue inevitable sentarme con mi hija, bajo el rayo de la luna, como solíamos hacer juntos, cuando aún teníamos oportunidad y la vida nos tendía una mano, para ver en la noche la grandeza del misterio encendido en millares de estrellas.



No recuerdo la última vez que te vi. Pero quizás, ya no nos haga falta. Porque de esta historia he quedado yo solo de testigo, aunque aún intente contarte como sigue... 








 La caduta di Icaro (1606-1607), óleo sobre cobre de 40 x 52 cm, de Carlo Saraceni. Museo Nazionale di Capodimonte, Nápoles, sala 22.

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